Historia

LOS HIJOS DE MARELLO EN LA IGLESIA

La Congregación de los Oblatos de San José (Congregatio Oblatorum Sancti Joseph en latín, OSJ) nace el 14 de marzo de 1878, madurada en la oración y en el sufrimiento del presbítero José Marello. Él quiso una comunidad de verdaderos discípulos de Jesucristo, donde se viva el mandamiento de la caridad en un estilo de vida fraterna a imitación de la Sagrada Familia y donde los miembros se inspiren en san José, “el primero sobre la tierra en cuidar los intereses de Jesús”.

 

AYUDA AL CLERO DIOCESANO

“Los hermanos de san José, así como gozaron siempre del favor del obispo, de la misma manera procuren hacer siempre lo posible para no desmerecerlo, manteniéndose fieles al espíritu de su Instituto que les obliga a no excusarse nunca de alguna obra del sagrado ministerio a la cual les llama la voz de la autoridad eclesial”. (S. José Marello, Escritos y enseñanzas).

 

ACTIVIDADES SOCIO-ASISTENCIALES

El 06 de octubre de 1882 un benemérito ciudadano de Asti, Giovanni Cerrato, cede al presbítero Marello un hospicio para los “crónicos” pobres, fundado por él años antes en la ciudad. Luego, dos años después, Marello traslada a los pacientes a locales más apropiados del ex monasterio Santa Clara.

 

ORATORIOS

En 1895 los hermanos se ocupan del primer oratorio en plena ciudad de Asti, el oratorio de San Juan, junto a la catedral. Desde entonces los Oblatos de San José caminan por las sendas de Dios y las directrices trazadas por su fundador.

 

ESCUELAS E INTERNADOS

Mientras tanto la pequeña familia religiosa de Marello aumenta, tanto que en 1884 tiene dos sacerdotes y veintidós seminaristas entre hermanos y novicios. Esto permitió abrir junto al ex monasterio de Santa Clara una escuela, un colegio para unos treinta alumnos y un orfanato para niños pobres.

 

LAS MISIONES

Los Oblatos de San José están abiertos a las indicaciones de la Divina Providencia cuando les llama a tierras donde son más urgentes las necesidades de la evangelización. Los hijos de Marello actualmente se encuentran en Italia, las Filipinas, Brasil, Pensilvania (EE.UU), California (EE.UU), Perú, Bolivia, India, Polonia, Nigeria y en ESPAÑA, MOZAMBIQUE Y EL SALVADOR.

 

LOS HERMANOS

La Congregación fundada por Marello está compuesta por hermanos y sacerdotes. Los hermanos son religiosos consagrados, hombres de oración, capaces de un profundo contacto con el Señor. Se dedican a las obras de apostolado propias de la Congregación, según las disposiciones y capacidades de cada uno.

 

LOS SACERDOTES

Los sacerdotes se dedican al ministerio pastoral en las parroquias, también en ayuda al clero diocesano para los servicios de predicacón, catequesis y celebraciones litúrgicas. Casi siempre junto a la actividad pastoral está el apostolado juvenil: un sector privilegiado es aquel de la educación cristiana de los jóvenes en los oratorios y en las escuelas.

 

LOS LAICOS

Los laicos participan del carisma de Marello, de cuya espiritualidad puede participar todo aquel que desee servir al Señor, en la imitación de san José. Para ellos las formas de apostolado se manifiestan en “aquello que la Providencia día a día les señala” en la atención a los más pobres, a los últimos y a los jóvenes, siempre abiertos a los signos de los tiempos, trabajando junto a los padres y hermanos oblatos.

 

LAS HERMANAS

Llamadas a participar de la espiritualidad del Fundador, las Oblatas de San José animan la juventud femenina con la catequesis, las actividades escolares, los oratorios, los centros de acogida. La primera comunidad surgió en Brasil, en 1992, después la de las Filipinas, Perú y Nigeria.

 

LOS SEMINARIOS

La vocación a la vida sacerdotal y religiosa es una respuesta cotidiana. El seminario ofrece un programa pedagógico y ascético de oración de manera que el joven, creciendo en la vida espiritual, esté pronto para seguir a Jesús.

 

LAS CASAS DE ACOGIDA

Para responder a las exigencias educativas de formación espiritual y cultural de los jóvenes, han surgido las comunidades josefinas de acogida. Son instrumentos de animación y de sensibilización vocacional al interno del mundo juvenil de las parroquias, con momentos de educación a la oración, a la vida comunitaria, a la madurez humana.

 

LOS HIJOS ESPIRIUTALES DE MARELLO

Los Oblatos de San José desde siempre están comprometidos a custodiar y a transmitir las características propias de su carisma como la intimidad con Dios, la educación del corazón, la devoción a la Virgen, el culto a san José, la paciencia y la dulzura, el sentido de la paternidad espiritual, la operosidad, la fidelidad a la Iglesia y al Papa, el celo por el cuidado de las almas.