Un pastor de tranquila santidad y caridad apostólica
San José Marello,
Sus primeros años estuvieron marcados tanto por la gracia como por la prueba. Tras la prematura muerte de su madre, Marello se crió en un ambiente que cultivó fuertes virtudes cristianas, fomentando en él una profunda devoción a la Eucaristía y a la Virgen María. Sus años de formación transcurrieron entre Turín y San Martino Alfieri, donde desarrolló sus dotes intelectuales, la bondad de corazón y una especial sensibilidad hacia los pobres. La atmósfera espiritual de Turín -cuna de grandes santos como Cottolengo, Cafasso y Don Bosco- dejó una huella duradera en su alma.

De joven, animado por su párroco, Marello ingresó en el seminario de Asti. Su camino vocacional, sin embargo, no estuvo exento de luchas. Durante un periodo de crisis interior, abandonó el seminario y se involucró en la vida secular y política de Turín. Aunque intelectualmente prometedor, este camino le dejó
Ordenado sacerdote el 19 de septiembre de 1868, Marello se dedicó al ministerio pastoral y a la formación de otros en la fe. Su sacerdocio se caracterizó por la humildad, la profundidad interior y un callado pero eficaz celo por las almas. En 1878, inspirado por la vida oculta de San José, fundó los Oblatos de San José en Asti. La congregación encarnaba su visión espiritual: una vida de contemplación unida a la caridad apostólica, marcada por la sencillez, la fidelidad y el servicio humilde.
Las dotes de Marello como pastor fueron reconocidas más tarde por la Iglesia en general. En 1888 (asumiendo formalmente el cargo en 1889), fue nombrado obispo de Acqui. Como obispo, ejerció un ministerio sabio, equilibrado y paternal, atento tanto a las necesidades espirituales de su clero y fieles como a las realidades sociales de su tiempo. Guió su diócesis con prudencia, caridad y una espiritualidad profundamente interior que irradiaba a través de sus acciones.
Murió el 30 de mayo de 1895 en Savona, dejando tras de sí un legado de santidad enraizado en lo ordinario. Canonizado en 2001, San José Marello sigue siendo un testimonio convincente de una espiritualidad de grandeza oculta, que no encuentra la santidad en logros extraordinarios, sino en el
"Il rumore non fa bene, il bene non fa rumore".
("El ruido no hace bien, el bien no hace ruido").
Fuentes
Varios autores, Atti del I Simposio su San Giuseppe Marello (Acqui Terme, 2010).
José Antonio Bertolin, OSJ, "Biografia di San Giuseppe Marello", Joseph, diciembre de 2012.
