Stramare Osj
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El lirio florecido de San José: P. Stramare Tarcisio

Hablar del padre Tarcisio Stramare Osj no es fácil, porque se corre el riezgo de no decir lo suficiente sobre él. Fue un sacerdote que dedicó toda su vida a conocer a Dios, a profundizar sus estudios teológicos y a difundir su conocimiento con gran ímpetu y constancia. Un josefino cuyo conocimiento fue solicitado por los más altos cargos eclesiásticos, porque estaban seguros de las verdades qu enseñaba. Era profundo, culto y comprometido a hacer que su querido San José fuera conocido de una manera nueva. Vivió entre muchos seminaristas jóvenes, a quienes les enseñó y transmitió no solo el conocimiento espiritual más profundo, sino también su corazón sincero y la alegría que sentía de pertenecer a la Congregación de San José. El padre Tarcisio aportó mucho a la Iglesia, hizo mucho sin escatimar nada hasta el final de sus días, cuando el 19 de marzo, la fiesta de San José, dio positivo por el Coronavirus y el 20 de marzo de 2020, a las 10:00 horas, el Señor lo llamó al cielo para entregarle el premio celestial.

Tarcisio nació el 14 de septiembre de 1928 en San Vito di Valdobbiadene (diócesis de Padua, provincia de Treviso), hijo de Antonio y Susanna Vanzin. Al año siguiente de su naciiento, la familia se mudó a Imperia, donde estaban presentes los Padres Josefinos, y con ellos a la edad de 12 años se embarcó en la escuela y el viaje espiritual.

El 30 de octubre de 1943, en Alba, comenzó el noviciado e hizo su primera profesión anual; para luego continuar con sus estudios filosóficos. En septiembre de 1947 comenzó a enseñar en una escuela en Frinco. Fue ordenado sacerdote el 6 de julio de 1952, inmediatamente después se mudó a Roma para asistir a la Universidad Gregoriana y luego al Biblicum para graduarse en la Sagrada Escritura.

En 1957 fue a Palestina para formarse en el Studium Biblicum Franciscanum, se quedó allí durante un año. A su regreso, reanudó la enseñanza en el nuevo Pontificio Instituto Pastoral, erigido por Pío XII. Continuó enseñando la Sagrada Escritura hasta 1970 en varios lugares: en la casa Generalicia de los Oblatos de San Giuseppe, en el Instituto Pontificio “Jesús Magister”, luego en el Seminario Regional “La Quercia” (Viterbo), en la Facultad de Teología “Marianum”, en el Centro Diocesano de Teología y Formación de los Laicos en el Apostolado y en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Lateranense. Su compromiso no se limitó a la enseñanza, también encontró tiempo para colaborar con numerosas revistas bíblicas y teológicas como “L’Osservatore Romano”; Durante trece años también fue consultor del padre Mariano, un conocido conferencista de televisión. También editó la sección “Liturgia del mañana” en Radio Vaticano, en Telepace y en RAI.

El Papa Pablo VI, en reconocimiento a su gran compromiso, le otorgó un precioso cuadro con la imágen de San Giuseppe, que todavía se conserva en la parroquia de San Giuseppe en Roma. Participó en muchos Capítulos Generales de su Congregación, fue dos veces elegido Procurador General. En su ajetreada vida, dos eventos fueron incisivos: la Beatificación de Mons. José Marello, de la cual el Padre Tarcisio, fue el Vice Postulador de la causa de la Beatificación y el Movimiento Josefino (1981), del cual fue Director. A estas dos “causas justas” les dio toda su sabiduría espiritual e intelectual. Hizo todo lo posible para transmitir sus conocimientos, con gran entusiasmo, a través de la prensa, la publicación de libros, Internet y la participación en todos los Simposios Internacionales sobre San José, del cual fue “Coordinador” durante muchos años.

Un alma hermosa, un sacerdote de gran cultura y conocimiento, un gran teólogo que colaboró ​​con el Papa Juan Pablo II en la redacción de la encíclica “REDEMPTORIS CUSTOS”. Después de este trabajo (1989) se retiró a Asti en la Casa Madre de los Oblatos de San José, sin embargo, mantenía la enseñanza en la Universidad Urbaniana (de 1991 a 2005). En 2013 se retiró a la casa de retiro Mons. Marello en Asti, con largos períodos de estadía en la comunidad “San José” en Imperia, el lugar de donde salió y donde, el 20 de marzo de 2020, terminó su largo e intenso servicio, religiosos y eclesiales. Su cuerpo fue enterrado el 24 de marzo en la tumba de la Congregación, en Asti.

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